“Lo sentimos, nada de español en este disco, ni viajes zeppelinescos, ni florituras a lo Santana o acusaciones vishnu. Nada de congas, ni puñaladas de órganos Hammond, ni canciones de treinta minutos, ni baterías que suenen como mosquitos zumbando en tus oídos. Sólo punk futuro. Esa es la única forma de describirlo bajo mi punto de vista”, así es como Cedric Bixler-Zavala, Vocalista de The Mars Volta, describe su nuevo álbum “Noctourniquet”(escuchalo online acá). Por mí parte, después de haberlo escuchado lo suficiente, cuesta encasillarlo dentro del punk, aunque es verdad que todos esos sonidos característicos a los que Omar Rodriguez-López nos tenía acostumbrados no forman parte de este nuevo trabajo.
Lejos de esa intensidad, velocidad y poder que el sonido de estos muchachos solía infundir en nuestro espíritu, a tal punto de crear un Rock Progresivo/Psicodélico casi bailable (al que no sabe de lo que hablo, con ustedes Cedric Bixler-Zavala), “Noctourniquet” llega con sonidos más oscuros, espaciales y ambientales. Esto se debe, en parte, a que la guitarra de Omar ya no lleva la voz cantante del grupo, sino que deja bastante lugar a los sonidos eléctronicos y sintetizadores que, en vivo, estarán a cargo de su hermano Marcel.
Una de las cosas que encuentro muy interesante, es el uso de las guitarras limpias, etéreas, como en “Empty vessels make the loudest sounds”. Algo que sí extraño de trabajos anteriores es la influencia de la música latina que, desde “Amputechture”, estuvo cada vez menos presente en su sonido, siendo en “Noctourniquet” nula.
Por la comparación de este disco con sus trabajos anteriores, puede parecer que no lo considero un disco a la altura de sus predecesores (aunque, de hecho, me gustó bastante pese al cambio), pero la idea no es valorar el disco, sino destacar los aspectos que, me parece, enriquecen la discografía de los muchachos de El Paso, Texas, y que pueden interesar a aquellos que no conocen a la banda, o no disfrutaban realmente de sus trabajos anteriores.
Recapitulando, luego del “fracaso” de “Octahedron”, Omar, Cedric y compañía nos traen un álbum fresco; con muchas melodías hermosas, rico en texturas, pero lejos de sus raíces más rockeras, y con temás más cortos y accesibles. Más allá de eso, The Mars Volta sigue siendo, como dijo Zack de la Rocha, “Una banda más interesada en crear momentos, que en crear hits”.
Lejos de esa intensidad, velocidad y poder que el sonido de estos muchachos solía infundir en nuestro espíritu, a tal punto de crear un Rock Progresivo/Psicodélico casi bailable (al que no sabe de lo que hablo, con ustedes Cedric Bixler-Zavala), “Noctourniquet” llega con sonidos más oscuros, espaciales y ambientales. Esto se debe, en parte, a que la guitarra de Omar ya no lleva la voz cantante del grupo, sino que deja bastante lugar a los sonidos eléctronicos y sintetizadores que, en vivo, estarán a cargo de su hermano Marcel.
Una de las cosas que encuentro muy interesante, es el uso de las guitarras limpias, etéreas, como en “Empty vessels make the loudest sounds”. Algo que sí extraño de trabajos anteriores es la influencia de la música latina que, desde “Amputechture”, estuvo cada vez menos presente en su sonido, siendo en “Noctourniquet” nula.
Por la comparación de este disco con sus trabajos anteriores, puede parecer que no lo considero un disco a la altura de sus predecesores (aunque, de hecho, me gustó bastante pese al cambio), pero la idea no es valorar el disco, sino destacar los aspectos que, me parece, enriquecen la discografía de los muchachos de El Paso, Texas, y que pueden interesar a aquellos que no conocen a la banda, o no disfrutaban realmente de sus trabajos anteriores.
Recapitulando, luego del “fracaso” de “Octahedron”, Omar, Cedric y compañía nos traen un álbum fresco; con muchas melodías hermosas, rico en texturas, pero lejos de sus raíces más rockeras, y con temás más cortos y accesibles. Más allá de eso, The Mars Volta sigue siendo, como dijo Zack de la Rocha, “Una banda más interesada en crear momentos, que en crear hits”.





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